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Una mirada al realismo mágico

EL REALISMO MAGICO

Al realismo mágico se le conoce mayoritariamente como un movimiento que se da principalmente en centro y Sudamérica, en torno a una literatura que tuvo su auge en la segunda mitad de siglo XX, y que propició en gran parte el llamado boom de los autores latinoamericanos en torno a los años setenta.

Sin embargo ni nace allí, ni nace siquiera de la literatura. Su origen aparece ya vinculado a la pintura de la época de entreguerras, como tantos nuevos movimientos de esos años esplendorosos, y parece ser que fue un nombre que dio Franz Roh a cierta corriente en la pintura, en 1925, que cuadra con el desarrollo literario que tuvo después.

El movimiento presenta con un gran afán expresivo, una mezcla de lo real y lo fantástico, creando un universo literario en el que lo maravilloso y lo cotidiano coexisten de manera natural. El tiempo suele romperse, desapareciendo la narrativa lineal a lo largo de las novelas, en las que se suceden hechos inexplicables alternando con una realidad tangible, y otros elementos tomados de los coetáneos expresionismo y surrealismo, todo ello para recrear un ambiente real lleno de rupturas y situaciones de carácter mágico.

No hay un patrón determinado, ni una coherencia clara de estilo, luego veremos la gran cantidad de autores en todos los países latinoamericanos que se consideran adscritos a este movimiento. Pero si podemos fijar algunas notas comunes, como lo ya descrito en cuanto a los elementos mágicos o fantásticos percibidos por los personajes como normales, elementos que nunca son explicados sino que se narran con total normalidad, integrados entre otros hechos cotidianos. Y ante los hechos mágicos encontramos un narrador impasible, que los presenta con total normalidad.

Es importante las referencias a la tierra del narrador, a su paisaje, costumbres, incluso la introducción de numerosos personajes que hablan según su nivel cultural, en distintos registros, algunos de ellos casi incomprensibles para alguien ajeno al país, como en algunos de los relatos de Rulfo, por ejemplo.

Como decimos es muy frecuente la ruptura del tiempo, tanto del tiempo lineal, como detención o vueltas en el tiempo.

Un movimiento prolífico

Numerosos autores sud y centroamericanos han destacado en esta corriente. Los pioneros suelen considerarse el venezolano Arturo Uslar Pietri, considerado como padre de esta vanguardia literaria en la que destaca su obra Las lanzas coloradas; de 1931, como también el mexicano Carlos Fuentes y Juan Rulfo, que publicó en 1955 Pedro Páramo, su primera novela y una referencia clave dentro del movimiento, junto con sus conocidos relatos.

En los años sesenta comienza a extenderse entre casi todos los autores conocidos de América latina, como Carpentier o Borges, si bien estos grandes autores también escribieron parte de sus obras fuera o sin vincularse al estilo.

Quizá el más conocido en España ha sido el colombiano Gabriel García Márquez quien publicó en 1967 Cien años de soledad, dando un salto en la popularidad de estos autores, y publicando la que se considera por muchos la novela que mejor plasma la esencia del realismo mágico latinoamericano.

Raro es el autor sudamericano que no haya tenido parte de su obra entroncada con este movimiento, entre muchos podemos citar a Monterroso, Cortázar, Donoso, o más recientemente Jodorowsky, Esquivel, Amado o Mujica lainez.

Se habla también de autores fuera del continente americano, como Murakami o Gunter Grass, pero a mi particularmente me parece estirar demasiado el chicle, por motivos que no caben en estas sencillas líneas. Pero adelantando algo, creo que de otro modo, incluir a todos en un mismo saco sería un reduccionismo empobrecedor, o en sentido contrario, se convertiría en un movimiento tan amplio que perdería la esencia.

No toda introducción de elementos mágicos debe dar por si este movimiento, si no que se lo digan a nuestros grandes gallegos como el Valle-Inclán modernista, Alvaro Cunqueiro o la maravillosa Saga/fuga de J.B. de Torrente Ballester. Verdaderamente hay muchísimos elementos que sin duda comparten, incluso el uso de localismos del lenguaje, pero la idiosincrasia y el carácter gallego para mi distan mucho de las obras de por ejemplo Rulfo o Cortázar.

También en el cine se han citado ejemplos como El laberinto del Fauno, de Guillermo del Toro, o las películas de Jean-Pierre Jeunet.

El Boom Latinoamericano

Este movimiento trajo el llamado boom, por el que numerosos autores fueron conocidos y ampliamente leídos en Europa, especialmente en Francia y España.

Entre estos autores se discute la primacía temporal, a discutir entre Rayuela de Julio Cortázar y La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosas, lo cierto es que antes y después fue una gran eclosión con autores como Ernesto Sábato, Garcia Márquez, Rulfo, Bioy Casares o José Donoso entre los más conocidos.

Algunos de ellos obtuvieron el premio Nobel, como García Márquez, Miguel Ángel Asturias, o recientemente Vargas Llosa, si bien ya posiblemente alejado del movimiento en el que nació.

Algunas obras propuestas

He hecho una pequeña selección de textos para sobrevolar el mundo del realismo mágico hispanoamericano y tener una visión más amplia de este importante movimiento literario.

He intentado coger relatos muy cortos para que se puedan leer fácilmente, todos se encuentran por internet, no hace falta comprar ningún libro.

Personalmente, por gusto propio empezaría por Cortázar, como referente de este estilo, al que tengo especial cariño, especialmente por Rayuela.

Cortázar fue un gran seguidor de Jorge Luis Borges, y de E.A. Poe, motivos más que sobrados para darle un vistazo a su obra. También se identifica mucho con el Surrealismo a través del estudio de autores franceses.

Aunque su gran obra se considera Rayuela, en realidad se le reconoce como un gran maestro del cuento, y entroncando con el realismo mágico, tiene una capacidad desbordante para fusionar la realidad con la ficción, así como para moverse sin límite entre los tejidos del tiempo.

Como relato he seleccionado Continuidad en los parques, una sencilla historia donde mezcla realidad y ficción, y uno de mis preferidos.

Igualmente para conocer su mundo interior es interesante acercarse a sus historias de cronopios y famas, con dos cortísimos artículos que son Conservación de los recuerdos, y después, la cucharada estrecha, que son fáciles de encontrar en internet.

A quien le guste, que no dude en leer un libro tan especial como Rayuela, su obra más importante, y como decimos la que marcó todo un estilo y unos años determinados.

Otro gran autor al que hay que acercarse en Ernesto Sábato, del que dejamos en el blog varias reseñas, no sólo de sus novelas, sino de sus escritos, sobre todo a final de su vida, como La Resistencia o Antes del fin.

Posiblemente el autor más completo de todo el siglo XX americano es Borges. También tenemos reseña específica suya. Quizá para acercarse a sus obras que pueden enmarcarse en el realismo mágico yo considero imprescindible leer El Aleph.   

Por variar un poco el estilo anterior, os propondría leer un cuento policial llamado El crimen casi perfecto de un autor apenas conocido en nuestro país, Roberto Arlt.

Vargas Llosa antes de hacer libros como churros publicó grandes obras, dos relatos cortos suyos que impulsaron el boom latinoamericano de los sesenta fueron Los jefes y Los cachorros. Son dos buenos relatos largos. Y a quien le guste el autor, o no lo haya leído y quiera empezar con su obra, recomendaría su novela La Ciudad y los perros, para mí una excepcional novela.

El mexicano Carlos Fuentes es muy desconocido en España, en parte por su apego a lo local, creo yo, pero no podemos olvidarlo, y conviene leer alguna obra suya, es un depurado escritor, comprometido con hacer una literatura de verdad. Un buen ejemplo, mezclando su profundidad mexicana y el relato mágico, es el cuento que os recomiendo: Chac Mool

Y por supuesto no puede faltar en esta fiesta literaria Juan Rulfo. Quién quizá ha sido muy mitificado, y es un poco personal, no creo que guste a todos, a mi la verdad, tengo que decir que me impresionó la primera vez que lo leí, y me interesó menos en relecturas posteriores, pero para entender este movimiento hay que conocerlo, y en todo caso, acercarse al menos una primera vez. De todos sus relatos, os recomiendo Macario, un relato corto, lleno de simbolismo y donde se nos invita continuamente a completar la narración. Si os gusta, podéis continuar con los relatos de El llano en llamas.

Aparte hay dos relatos curiosos que os quiero recomendar, uno de ellos considerado el cuento más corto de la literatura, porque es de un autor adscrito a esta corriente, y por lo curiosos del asunto. Poned Monterroso y dinosaurio en google, y se abre un mundo infinito de interpretaciones tras siete palabras.

El otro es La muerte en samarra, de autor desconocido, aunque se ha insistido en atribuirlo a García Márquez y éste se ha cansado de negarlo. Creo que se trata de un prodigio narrativo en apenas diez líneas que vale la pena leer.

Los que os animéis a relatos más largos os sugeriría La invención de Morel, por incluir en la lista a Bioy Casares, y porque posiblemente su última página sea el mejor final que he leído nunca.  Y creo no exagerar al decirlo. Precioso.

Y para los que os guste la música, El perseguidor, de Cortázar, es un relato nocturno y lúcido, recorriendo sin descanso la noche y los clubes de música de jazz parisinos, en un abierto homenaje al gran Charlie Parker cuando estaba ya en plena carrera hacia su autodestrucción personal. El pulso narrativo del relato parisino de la mano de Cortázar y del saxofón de Bird Parker, ¡casi nada!.

Para desintoxicaros de tanto libro, os dejo como despedida un gran tema suyo, quizá no sea el mejor, pero se lo puedo dedicar a mi mujer, Blues For Alice

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