Pues parece que sigue en plena forma Pascal, y es que he sabido de tres nuevas publicaciones sobre el genial pensador en apenas un año.
Pierre Manent, profesor de filosofía política en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de París, y uno de los fundadores de la revista Commentaire, ha publicado una obra muy interesante que parte de ideas muy propias de Pascal, extraigo del mismo, un texto que lo resume: “Al haber separado a Dios de nuestras vidas, nos hemos vuelto incapaces de abordar la pregunta más elevada y urgente que el animal racional puede plantearse”. Manent, uno de los principales filósofos de nuestro tiempo, se apoya en este autor para comprender la gravedad y urgencia de una respuesta sólida a la gran pregunta sobre Dios.
Se reedita la edición crítica de Gabriel Albiac sobre los Pensamientos de Pascal, publicada originalmente hará unos ocho o diez años, os dejamos una entrevista sobre el libro.
Por otra parte, acaba de fallecer Pere Lluís Font, quien fuera profesor universitario de Historia de la Filosofía moderna y fundador de la Societat Catalana de Filosofia, premio doctor honoris causa en un par de universidades catalanas y Premi d’Honor de les Lletres Catalanes en 2025, un filósofo que siempre indicaba que el filósofo que más le influyó fue Pascal. Ahora con motivo de su muerte andan con la intención de divulgarlo y publicar algo suyo, aunque tal y como está el patio por aquellas tierras, me temo que no será fácil encontrarlo en español.
Y he visto una referencia a la clásica obra de Romano Guardini, sobre Pascal, pero no parece que se publique, quizá es una reedición que hacen los dominicos. Porque este sí que parte claramente del aspecto creyente del filósofo, de hecho las indagaciones que este libro contiene partieron de la pregunta: ¿Qué ocurre cuando un hombre cree? No se trata sólo del hombre religioso, o de quien intenta encontrar su camino, sino de quien cree, según el sentido claro y absoluto que esta palabra tiene en el lenguaje que emplean la Escritura y la Iglesia. ¿Cómo se cumple una vida determinada por esta creencia? Estas preguntas no deberían contestarse de una manera abstracta, mediante el análisis de los fenómenos de la existencia cristiana, sino partiendo de la realidad concreta.


